lunes, 31 de julio de 2017

Lecturas veraniegas para descansar en verano

(Nos vamos de vacaciones)


Parecía que nunca iba a llegar esta fecha, pero agosto con sus vacaciones ya está aquí –¡bien!–. Y como todo "hijo de vecino" los redactores de este blog nos cogemos unos días de descanso. Pero como nos sabe mal dejaros sin vuestra lectura semanal, hemos preparado un resumen de las mejores entradas de 2017. ¡Lo que no te puedes perder! 

Nuestro Top 5


¿Cuántos edificios conseguirían una certificación energética A? 
Comenzamos la selección veraniega con nuestra entrada más reciente. En ella se analiza el estado del parque de viviendas catalán y su potencial para mejorar en materia de eficiencia energética. Algunos edificios podrían ahorrar ¡hasta el 80% de la energía! 
No te lo puedes perder.

¡Silencio, bebé durmiendo!
El sueño es fundamental para el desarrollo de cualquier pequeño, pero para garantizarlo es muy importante procurarle un cuarto confortable y bien aislado acústicamente. Descubre cómo conseguirlo en la siguiente entrada.

¿Cómo hacer mi cocina más eficiente?
¿Pensado en reformar la cocina durante estas vacaciones? ¿Por qué no la haces más eficiente, además de moderna y bonita? Zona Confort te da las claves para lograr un espacio más saludable, moderno y sostenible. ¡Cocinar así será un auténtico placer!

Cómo evitar la aparición de moho y humedad en las ventanas.
Aunque ahora nos parece que el frío queda muy lejos, lo cierto es que en pocos meses las calefacciones volverán a funcionar y las bufandas y abrigos saldrán de los armarios. Y claro, también volverán las temidas humedades. Si quieres evitarlas, no dejes de leer este artículo donde te damos las claves para evitar su aparición bajo las ventanas.

Y terminamos nuestro Top 5 con un nuevo capítulo de reformas y obras en casa. ¡Así son las nuevas tendencias! Un refrescante artículo en el que repasamos qué es lo que se lleva en materia de eficiencia energética, para tener no sólo una casa bonita sino también muy muy muy sostenible y, además, ahorradora.

¡Os deseamos un gran verano! ¡Nosotros volvemos en septiembre!

viernes, 21 de julio de 2017

¿Cuántos edificios conseguirían una certificación energética A?



(TOMAMOS COMO REFERENCIA A CATALUÑA PARA ANALIZAR EL ESTADO DE NUESTROS EDIFICIOS)

Hoy viajamos hasta Cataluña. No, no es que nos vayamos a la Costa Brava de vacaciones, ya quisiéramos. Es que queremos tomar como referencia, extrapolable a otras regiones españolas, los resultados obtenidos por el “Observatorio del estado energéticode los edificios de Cataluña” de la Generalitat de Cataluña.

El Instituto Catalán de la Energía (ICAEN) ha elaborado un documento a partir de los datos de 700.000 certificaciones energéticas que ya se han registrado en Cataluña. De él se desprenden conclusiones muy interesantes, aunque la que más nos ha llamado la atención es que Cataluña presenta un gran potencial de mejora en materia de eficiencia energética, y algunos edificios podrían llegar a ahorrar hasta un 79% en el coste de la energía.

 Casi un 80%. Una cifra que hace plantearnos que algo estamos haciendo mal los que trabajamos por el fomento de la rehabilitación y la eficiencia energética. Si estos edificios pueden ahorrar un 80% de la energía y no lo hacen, es que o sus propietarios no lo saben o no se han dado cuenta de lo rápido que se amortizaría esta intervención gracias a los ahorros conseguidos.
Foto @cpaccomunicacion

El estudio va más allá y analiza las cifras obtenidas (insisto en que aunque haga referencia a Cataluña, el resto de regiones tendrá porcentajes similares): casi un 84% de los edificios cuentan con las calificaciones energéticas más deficientes de la tabla de referencia. Ya sabéis que esta tabla abarca una clasificación entre las letras A y G, siendo la primera letra del alfabeto la calificación más buena; y la G, la peor).

En el caso del parque edificado, nada menos que un 50,7% tienen una E; un 10,3% una F, y un 22,8% una G. En cambio, los que están calificados con una A tan sólo llegan al 0,2%. Para el resto: un 4,1% con una C, y un 11,1% con una D, las categorías más eficientes. Las cifras mejoran en el caso de la obra nueva: un 14,3% disponen de la calificación A y un 30,7% tienen la B).

Pero al margen de estos números, que son estadísticas muy reveladoras, el Observatorio extrae otras conclusiones cómo que las medidas más sencillas de eficiencia energética son las más aplicadas en la edificación. Por ejemplo, el doble acristalamiento de las viviendas puede encontrarse en el 62% de los edificios. Sin embargo, otras medidas mucho más efectivas para el control de la climatización no están ni mucho menos tan arraigadas.  Así, el informe señala que más del 40% de edificios cuentan con una calificación E con respecto a la demanda de calefacción; es decir, que requieren medidas como la mejora del aislamiento térmico o el sellado de las infiltraciones de aire por los cierres.

La conclusión del Gobierno catalán también trasciende de las meras cifras al plantearse que el objetivo final de la certificación energética es incrementar el nivel de información que tienen los ciudadanos sobre los edificios y viviendas que utilizan. Nuestra conclusión es la de siempre, sin información no hay concienciación y por mucho que nos empeñamos, sin concienciación no habrá rehabilitaciones con criterios de eficiencia energética y sostenibilidad. Los ciudadanos seguirán reformando sus hogares atendiendo a criterios estéticos o de renovación y no se plantearán la energía que podrían ahorrar con simples medidas de eficiencia.

viernes, 14 de julio de 2017

El libro Guinnes del clima en España

(Algunos datos curiosos y demás lecturas veraniegas)



Esta semana han tenido lugar un par de acontecimientos que merece la pena que destaquemos: el día más caluroso en la historia de nuestro país, desde que se tiene a bien medir la temperatura, y uno de los icebergs más grandes que se han desprendido en la historia, desde que tenemos constancia de ello. Habrá quien siga diciendo que es una coincidencia, pero los datos térmicos dan la razón a quienes opinan que se está produciendo un cambio consistente en el clima que puede dar lugar a asuntos más que preocupantes… Y habrá quien siga negando que la tierra sufre un calentamiento paulatino y permanente… Pero pongámonos en situación: si hablamos de récords, hablamos de récords. 

El ser humano ha sido durante toda la historia muy dado a recopilar datos (mi abuela sigue midiendo su estatura cada mes para ver si, con 96 años, ha crecido algún centímetro y finalmente ficha por los Lakers). El caso es que Sir Hugh Beaver, director de una fábrica de cerveza en Reino Unido, debatía en una acalorada discusión si el pájaro más rápido que podían cazar era el urogallo o el chorlito. Sus amigos cazadores apostaban por el chorlito. Él, por el urogallo. Para animar el debate, pensó que podía ser una buena idea tener un libro que recogiera todos estos saberes curiosos y algo inútiles a la par… La idea de sir Hugh Beaver se convirtió en realidad cuando decidió encargarles a Norris y Ross McWhirter, gemelos que llevaban un tiempo a cargo de una compañía de investigación en Londres, que compilaran lo que se convirtió en El Libro Guinness de los récords. La primera edición se publicó el 27 de agosto de 1955 y desde entonces, esta asociación se dedica a recoger datos de mayor o menor interés. Si entran en la web verán, por ejemplo, el niño DJ más joven de la historia o un tipo venezolano que ha pasado a la eternidad por ser el hombre que a más eventos deportivos ha acudido en su vida. Hay gente 'pa tó', que decía mi abuela la de los Lakers… 
Aquí, el señor Beaver con un sombrero.


El caso es que hemos recopilado algunos 'récords' medioambientales - climáticos que pueden leer mientras están tremendamente a gusto en el salón de su casa, debidamente aislado, ya que son habituales lectores de este blog y, por supuesto, seguirán sus indicaciones. 


Buen momento para montar en bici… (Foto: EFE)




- Se desprende uno de los mayores icebergs de la Antártida. Mide, la criatura, como diez veces la ciudad de Madrid y ahora la noticia está en saber hacia dónde se dirige tamaña mole de hielo, si se irá derritiendo, si se fragmentará… ¡Muchas dudas! 
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-Esta semana se certificó que tuvimos el día más caluroso de la historia de España desde que se tienen registros. 47,3 grados se recogieron en Montoro, el pueblo cordobés, no el ministro de Economía. El registro anterior era de 47,2 grados en Murcia, en 1994. 



- El 20 de julio de 1983 se registró en la Antártida la temperatura más baja de la historia desde que se tienen registros: 89,2 grados bajo cero. Hubo gente que, estando en julio, no sabía si salir con algo de abrigo o no… 

- Marzo de 2013 ha sido el mes más lluvioso en nuestro país, desde que se tienen registros, con 150 litros por metro cuadrado. Actualmente vivimos un momento algo más delicado: ya hemos pedido ayudas a Bruselas por la actual falta de lluvias. 

- En los últimos 15 años, la época con peores datos de incendios en nuestro país fue la comprendida en los años entre 2002 y 2006, con más de 850.000 hectáreas quemadas. Los incendios también afectan al clima, por supuesto… 

De momento, y con tanto y tan entretenido dato, recordad: summer is comming!

Pasen buena semana y dejad las tareas más costosas para un día de lluvia, algo más liviano…


viernes, 7 de julio de 2017

Bares, qué lugares, tan gratos para conversar



(SOBRE BARES, RESTAURANTES Y LOCALES CON CONFORT ACÚSTICO)

¿Cuántas veces te has marchado de un bar, pub o restaurante porque no podías escuchar la conversación de tus acompañantes? Pues imagínate el ruido que tiene que soportar el vecino del primero izquierda que está apunto de marcharse de España con tal de no volver a escuchar ni un ruido más de ese bar tan molesto.

Y es que nuestro país es uno de los que mayores denuncias reciben por el ruido de sus bares: el de los clientes, los camareros cantando la comanda y la música que no siempre está tan de fondo como esperas.

Si tienes un bar y quieres cuidar a tu clientela o estás pensando en abrir un negocio de hostelería y no quieres ser denunciado por tu alto nivel de ruidos, si tú restaurante sobrepasa un nivel sonoro de entre 80 y 90 decibelios, es el momento de poner manos a la obra o mejor dicho al aislamiento. Pero además no te pierdas estos consejos que hoy te ofrecemos

1.- Aisla, aisla y después aisla. ¿Tres veces? No, hombre no, pero sí las paredes, el techo y el suelo. Emplea trasdosados de placa de yeso con lana mineral en el interior (el espesor se determinará en función de la estructura). Pregunta al experto con el que contactes por las propiedades de URSA Terra para el interior de las paredes, URSA Terra Sol para la instalación del suelo flotante y URSATerra Vento para la instalación de un techo perforado que evitará las reverberaciones. No olvides diseñar un falso techo con capacidad para absorber el sonido.

 El restaurante El Nacional de Barcelona fue perfectamente aislado @fotoURSA

2.- Los equipos de climatización no tienen que hacer ningún ruido. El de la cafetera no lo puedes evitar, pero estos sí, eligiendo unos conductos con aislamiento acústico. Échale un ojo a la gama URSA AIR.

3.- Coloca cortinas y manteles gruesos, aunque parezca una tontería los textiles absorben el ruido y contribuyen a crear espacios acústicamente confortables.

4.- Si no quieres que los ruidos de la calle entren en tu establecimiento, ni que las conversaciones de tus clientes se escuchen desde la calle, instala ventanas aislantes del ruido exterior o puertas dobles. Si tu local tiene una terraza, rodéala con grandes macetas que harán la función de una pantalla acústica.

 5.- Hay pequeños gestos que reducirán mucho el ruido como colocar tapas de goma en las patas de las sillas, no ubicar un televisor en el salón central o elegir un volumen adecuado para la música de fondo. 

 6.- Piensa muy bien la distribución de las áreas de tu local. Separa la entrada, del comedor, deja espacio entre las mesas y sillones y la entrada al cuarto de baño o a la cocina. No sólo ayudarás a los camareros, sino que reducirás mucho las molestias por los ruidos

Y 7.- Y al igual que separas las distintas zonas, no coloques las mesas muy cerca entre ellas, porque no hay nada más molesto para un cliente que tener que subir el volumen de su voz para no escuchar lo que hablan los de la mesa de al lado.

Y ahora sí, sube el volumen: “Bares que lugares, tan gratos para conversar”