viernes, 15 de junio de 2018

Zaragoza se mueve (2ª parte)



Todo lo que hemos aprendido visitando CONTART 2018

CONTART 2018 Zaragoza Foto @ZonaConfort

Lo prometido es deuda. Nuestra visita a Zaragoza ha dado para más de una entrada si hace quince días os hablábamos sobre el Observatorio Ciudad 3 R, en esta ocasión no queremos dejar pasar la oportunidad de hablaros de CONTART, la Convención de la Arquitectura Técnica.

Invitados por la compañía de materiales aislantes, URSA, que contó con un stand en el Palacio de Congresos de Zaragoza, tuvimos la oportunidad de asistir a esta convención de la Edificación. Además de asistir a la presentación de un interesante material, URSA SECO, para garantizar la estanqueidad de los inmuebles en los que se instala pudimos comprobar el intenso trabajo realizado durante el Congreso.
 
Han sido tres días de intenso trabajo, con una extensa programación de mesas redondas, ponencias y mesas técnicas. Todo este trabajo se ha resumido en unas importantes conclusiones para la Arquitectura Técnica que son fruto del ambiente de colaboración que se ha vivido en Zaragoza.
Estas son las conclusiones:


La asistencia masiva a CONTART2018, pone de manifiesto el interés de los Arquitectos Técnicos por asumir un rol protagonista, en esta nueva etapa de innovación en el sector de la edificación.

La adopción de estándares internacionales técnicos y éticos impulsan la excelencia profesional.

Unificar la denominación e imagen corporativa mejoraría el reconocimiento de marca de la profesión.

Los Arquitectos Técnicos se consideran el perfil profesional idóneo para asumir el control económico de los proyectos constructivos como Quantity Surveyor, agente que analiza los riesgos de las inversiones inmobiliarias y asegura la viabilidad económica.

 CONTART 2018 en cifras. Foto @CONTART

La innovación y la construcción 4.0 van a producir cambios contantes en el sector que representan interesantes oportunidades para los profesionales, siempre atendiendo las necesidades del usuario.

Incorporar las nuevas tecnologías y el trabajo colaborativo, con la transformación cultural que implican, es el reto para afrontar por nuestros profesionales.

El compromiso histórico de la Arquitectura Técnica con la Seguridad y Salud en las obras de construcción se ve reforzado con la constante actualización normativa y formación continua.

Los procesos de certificación tanto de los edificios como de los técnicos generan confianza en los usuarios.

Todos los agentes implicados, tanto en las obras de nueva construcción como en las de rehabilitación, liderados por el Director de Ejecución de Obra, afrontan el cumplimiento de las nuevas exigencias de Edificios de Consumo de Energía Casi Nulo.

Las nuevas edificaciones y rehabilitaciones van a estar construidas para ayudar a mejorar la salud y el bienestar de las personas que las habitan.

Ha quedado patente el creciente compromiso de la Arquitectura Técnica para garantizar la accesibilidad universal en los edificios, mediante su intervención en las obras.

La cuenta atrás para CONTART Ibiza 2020 ya ha comenzado.


viernes, 8 de junio de 2018

Cinco años del Certificado de Eficiencia Energética para edificios

(¿Ha cambiado algo desde su puesta en marcha?)


Hace cinco años, cuando abrimos por primera vez las puertas de esta casa de todos (y un poquito de locos) que es Zona Confort, lo hacíamos con la intención de hablar de aquellos temas relacionados con al eficiencia energética y la sostenibilidad, y que afectan al día a día en nuestras viviendas. Y uno de esos temas fue, como no podía ser de otra manera, el Certificado de Eficiencia Energética.

Etiqueta con la calificación energética del inmueble.

Hace cinco años, un 1 de junio (2013) entraba en vigor la obligación de evaluar e informar, tanto a los nuevos compradores como a aquellas personas que iban a alquilar una vivienda, del consumo energético de dicho inmueble. Un examen basado en parámetros objetivos, que debía de correr a cargo de un técnico competente (arquitecto o arquitecto técnico) y que le ponía nota a nuestras casas: A, para aquellos inmuebles con un excelente rendimiento energético que nos permitían ahorros de hasta 500€/año y G para esas viviendas que llamamos "sumideros de energía".

¿Ahogado en facturas? Apuesta por la eficiencia energética y ahorra hasta 500€/año.

En ese momento, toda esta nueva nomenclatura nos sonaba a chino y muchos propietarios, obligados ahora a evaluar sus pisos, pensaban que todo esto era un invento del Gobierno para "recaudar dinero", pero que carecía de valor práctico.

Sin embargo, como ya pasó con los electrodomésticos, el CEE llegó a nuestra vida y se quedó. De hecho, este año por circunstancias de la vida –denominadas bebé con todos sus complementos: cuna, trona, carrito, bañera, ropa, juguetes y un largo etc.– nosotros hemos sido objeto de dos evaluaciones, una como propietarios y otra como inquilinos.

Ahora, gracias a esta evaluación contamos con más información sobre el parque de viviendas en el que residimos y sabemos dónde están los problemas y qué hay que hacer para atajarlos. Por ejemplo, sabemos que la mayoría de los hogares españoles tienen una calificación E (aprobado raspado, raspado) y que los casos A y B son muy puntuales, y suelen corresponderse con proyectos concretos, como el caso de la cooperativa de viviendas de Arroyo Bodonal. Es más, si nos movemos a las islas (Canarias y Baleares), la calificación cae hasta la letra G, ya que no suelen tener instalación de Gas Natural y el CEE penaliza esta circunstancia.

También sabemos que la calificación energética en la vivienda nueva ha mejorado sustancialmente: se construye mejor, con criterios de eficiencia energética y sostenibilidad.  Una tendencia que se está consolidando gracias a la concienciación del ciudadano, pero también gracias a la obligación normativa que nos llega desde Europa. 
También los nuevos propietarios se preocupan ahora más por la sostenibilidad de los materiales y la eficiencia energética.
En definitiva, cinco años de evolución y consolidación en los que el CEE ha pasado a formar parte de nuestro mapa diario.

viernes, 1 de junio de 2018

Zaragoza se mueve (1ª parte)



Juan Rubio del Val, Jefe del Área de Rehabilitación Urbana de la Sociedad Municipal Zaragoza Vivienda, nos presenta el Observatorio Ciudad 3R 

Hace unos días tuvimos la ocasión de asistir en Zaragoza a la Convención de la Arquitectura Técnica, CONTART 2018, de cuyas conclusiones os hablaré en una entrada posterior. Con motivo de esta celebración, la compañía URSA nos invitó a una interesante jornada junto a con agentes del sector de la edificación sostenible y algunos de los profesionales del sector que más seguidores tienen en Twitter (influencers, se les llama ahora).

 3 visiones de la sostenibilidad (Administración, asociaciones y empresa), una reunión organizada por URSA 
Foto @URSA

En esta reunión, pudimos asistir a una presentación de Juan Rubio del Val en su doble condición actual de Jefe del Área de Rehabilitación Urbana de la Sociedad Municipal Zaragoza Vivienda y Director del Observatorio Ciudad 3R. Juan es una de esas personas tan sencillas que ni siquiera sospecha la importancia de lo que ha hecho por la edificación sostenible y el fomento de la Rehabilitación de Viviendas en nuestro país.  Es un gran ejemplo a seguir, una persona con un importante cargo público que no duda en adaptar su discurso para que siempre sea entendible y accesible al público que le escucha.

 Juan Rubio del Val junto a Victor Millán del Colegio de Aparejadores de Zaragoza. Foto @URSA

En su ponencia nos presentó el Observatorio Ciudad 3R que nace por la demanda generalizada del sector y que aboga por la creciente importancia que la actividad en torno a la rehabilitación y regeneración urbana debiera tener en nuestro país, tratando de reorientar y alinear al sector de la edificación hacia un nuevo modelo urbano en relación con la línea dominante de las últimas décadas.
Además, este interesante Observatorio será un nuevo instrumento de evaluación de las políticas Públicas. Sus responsables han entendido que una vez aprobados los instrumentos normativos (PE; Ley 3R), es muy necesario impulsar una nueva línea de trabajo que permita evaluar los resultados que se vayan obteniendo y en su caso proponer nuevas medidas.

 Juan Rubio del Val presenta el Observatorio Ciudad 3R. Foto @URSA

Pero lo que más nos gusta de esta nueva entidad es que está pensada como una Plataforma para la acción, en un entorno colaborativo y abierto al mayor número de posibles interlocutores estableciendo alianzas, espacios de encuentro y propiciando no solo una observación pasiva, sino también que sepa convertir esta información y conocimientos acumulados, en plataforma para la acción y el impulso de estrategias y acciones concretas.

Sus objetivos son claros. El Observatorio 3R pretende:

  • Ser fuente de información, instrumento de divulgación, espacio de participación y de formación, y especialmente un instrumento de evaluación y de seguimiento.
  • Cubrir un espacio geográfico de observación y seguimiento, que abraque todo el territorio del estado español, ayudándose para ello de la colaboración de “personas/antenas” regionales y locales, y enlaces a las diversas plataformas y redes del sector profesional y técnico ya existentes.
  • Tener presentes las diferentes escalas de intervención en el tejido urbano existente: el edificio, el conjunto edificatorio, las áreas urbanas, los barrios, etc., en el marco más general de la ciudad existente como principal objeto, no único, de estudio e intervención.
  • Y tener en cuenta los diferentes niveles administrativos en el estado español (estatal, autonómico y local) y de la Unión Europea sobre estas materias.
En él participa gente de lo más interesante de cada una de las Comunidades Autónomas y están realizando un trabajo que merece la pena seguir como atalaya o espacio virtual desde el que se descubre y registra lo que sucede y va a suceder en edificación sostenible. Pero sobre todo nos resulta interesante por su capacidad de ser un foro de opinión y un punto de encuentro entre los diferentes agentes del sector, receptáculo de información sobre buenas prácticas e iniciativas y una plataforma de acción y promoción de iniciativas y propuestas.

viernes, 25 de mayo de 2018

Animales fantásticos y otras historias de ciudades

(O de cómo el cambio climático le cambia el tamaño a una polilla)



Ayer entró un murciélago en mi terraza. Era enorme, negro y volaba dando vueltas alrededor de los tiestos. Bueno... no era un murciélago, era una polilla ¡pero tamaño águila imperial! 

¿Soy una exagerada? Puede ser, pero la realidad es que de un tiempo a esta parte tengo la sensación de que los bichos son cada vez más grandes: las polillas, murciélagos; los saltamontes, bogavantes, y las lombrices, boas constrictor. Y al parecer no es sólo una percepción mía, según un estudio de  un equipo de etólogos de la Universidad Católica de Lovaina en Bélgica, publicado en la revista Nature, el rápido crecimiento de las ciudades no sólo afecta al ser humano o al paisaje urbano, otras especies con las que convivimos todos los días se ven afectadas y para sobrevivir modifican su estructura corporal. 



Según el estudio de este equipo de biólogos, el llamado efecto "isla de calor" –subida de temperaturas  por la acumulación de calor en los edificios y otras estructuras fabricadas con hormigón y otros materiales absorbentes– provoca que muchas especies deban invertir más tiempo en el mantenimiento de una temperatura adecuada e inviertan menos tiempo en su crecimiento. “Las temperaturas más altas generalmente aceleran las tasas de desarrollo, y esto puede ser más rápido que las tasas de crecimiento”, afirma a Sinc Thomas Merckx, autor principal del trabajo.

Eso les sucede a las aves y algunos mamíferos, vecinos habituales en las grandes urbes. 
Sin embargo, esto no le sucede a todas las especies con las que convivimos. ¿Adivináis cuáles son las que crecen más debido a este efecto anticiclón casero? ¡Sí, las polillas, los saltamontes...! En su caso, el aumento de tamaño tiene que ver con la necesidad de movilidad para poder encontrar comida o nuevos espacios para reproducirse.

El estudio concluye que estos cambios provocan alteraciones en el ecosistema que, finalmente, acabarán afectando al ser humano.

¿Y cómo podemos frenarlo?



Reducir la temperatura en las ciudades es un objetivo global, como figura en el Acuerdo de París. Para lograrlo debemos trabajar con todos aquellos elementos que contribuyen al incremento de los gases de efecto invernadero, como los edificios. En Europa, éstos son los responsables del 40% de las emisiones debido. 
Una forma de limitar las emisiones y así frenar el incremento de la temperatura es aislando. El aislamiento térmico no sólo evita las pérdidas innecesarias de temperatura, también reduce el gasto energético. Menos energía desperdiciada = menos emisiones.