sábado, 7 de abril de 2018

¿Cuáles son los impedimentos que nos frenan en la rehabilitación energética de edificios?

Un estupendo artículo de Adelina Uriarte, Presidenta de PEP nos hace reflexionar sobre ello


Hace unos días, el diario El Economista publicaba un excelente artículo firmado por Adelina Uriarte, Presidenta de la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP), sobre los impedimentos para avanzar en materia de eficiencia energética.

En él, la presidenta de la Plataforma PEP comienza afirmando que es posible vivir consumiendo mucha menor energía y que el hecho de que no lo hagamos conlleva problemas graves como la pobreza energética de muchísimas familias o el deterioro medioambiental.
 
Uriarte señala al sector de la edificación como responsable (al menos en un 40%) de esta situación y señala que pese a contar con unas directivas muy claras de la Unión Europea, en España no estamos haciendo los deberes para trasponer la normativa que viene de Bruselas tal y como se nos exige.
Y la crítica de la autora no puede estar más justificada, porque sólo ahora, cuando vemos las orejas del lobo (en forma de multa) asomar, es cuando empezamos a movernos tímidamente. Oigan, no se apuren, si no hay prisa. Ya si eso para 2050 comenzamos a plantearnos qué planeta queremos dejarles a nuestros hijos.


¿Qué necesitan los edificios para ser considerados EECN?

La autora cita también la definición de Edificio de Consumo Casi Nulo (ECCN) como aquel que "satisfaga los requisitos mínimos que en cada momento se determinen en el Código Técnico de la Edificación". Y como ya les hemos dicho en repetidas ocasiones es una definición que no conduce a nada o a muy poco. ¿Sólo el cumplimiento del CTE? Pues como dice Adelina Uriarte, “El resultado es ambiguo, inexacto y claramente insuficiente.”

PEP plantea y nos sumamos a ello necesidad de que se modifique esta no definición de ECCN y que se ajuste al estándar Passivhaus, uno de los más exigentes del mundo y con el que puede llegar a reducirse el consumo de energía hasta un 90%. Las claves ya las hemos enumerado también en varias ocasiones:
  • Un buen aislamiento térmico con el espesor adecuado
  • Evitar los puentes térmicos
  • Ventanas de altas prestaciones
  • Hermeticidad al aire exterior
  • Ventilación mecánica con recuperación de calor de alto rendimiento

Pero lo que más nos ha llamado la atención es la fuerte crítica a algunos colegios y profesionales que no avanzan hacia una edificación más eficiente y menos contaminante. Bravo PEP por no tener pelos en la lengua a la hora de poner de manifiesto todos estos factores que nos impiden dar pasos adelante. Porque como ellos concluyen: “Mañana puede ser tarde”.

martes, 27 de marzo de 2018

El Orangate, o como a veces la Naturaleza nos da una buena tunda

(Somos seres inteligentes, pero a veces nos pasamos de listos)


El ser humano tiene una capacidad de adaptación asombrosa. Ha sido capaz de transformar el entorno más hostil en habitable, haciendo –como dice el dicho– de la necesidad virtud. Así, en lugar de vivir en cuevas que, la verdad, son pocas, difíciles de encontrar y en ocasiones está habitadas por vecinos un "pelín" agresivos, el hombre se construyó una choza, que luego fue una cabaña y más tarde un edificio con su ascensor y todo.
¿Qué la Era Glacial se presenta fresca y carecemos de pelo como los mamut? ¡No pasa nada, aprendemos a fabricarnos un abrigo (a costa del mamut.... sic). 
¿Cansados de cazar? ¡Ya domesticamos nosotros a los animales, los criamos,  los sacrificamos y ahora te los presentamos limpios y envasados en un supermercado! ¡No hay que sufrir!



Sin embargo, miles de años de evolución y aprendizaje "prueba-error" no nos eximen de meter la pata en alguna ocasión, dejando nuestra cacareada inteligencia a la altura de una ameba –que, para quien no lo sepa es un ser unicelular SIN cerebro–. Un buen ejemplo de esto es lo que le sucedió hace dos años a la cadena de comida Whole Foods. En esta cadena de supermercados, que se vende así misma como ecológica, alguien tuvo la feliz ocurrencia de presentar una gran novedad: la naranja pelada en vaso de plástico.
Lo que a priori parecía una buena idea: más fácil de comer, más rápido, etc. desencadenó una oleada de críticas en las Redes Sociales hasta el punto de que la cadena no sólo tuvo que pedir disculpas sino que, además, se vio obligada a retirar el producto. 
¿Y por qué? os estaréis preguntando. Pues por una cuestión muy sencilla. Una clienta de estos supermercados hizo notar que la naranja YA tenía su propio envase: la piel. Retirar la piel, para cubrir después la fruta con un plástico era una manera muy poco eficiente y sostenible de presentar el producto (más residuos, menos tiempo de duración...). Naturaleza 1- hombre 0.



Pese a episodios como éste, debemos de romper una lanza en favor del ser humano y de su inteligencia, sobre todo cuando toma como inspiración la propia naturaleza y sin alejarse de su esencia, la mejora. Hace poco veíamos un buen ejemplo de esto en la presentación de la nueva Tecnología TERRA para URSA.  Una innovadora tecnología aplicada a la fabricación de sus lanas minerales que las hace más eficientes, sostenibles y ecológicas. Entre las ventajas de este nuevo sistema, destacaba la utilización de arena como producto base. Además de un mayor porcentaje de producto reciclado 35%.

De esta manera, URSA logra que sus lanas minerales sean más suaves, flexibles y saludables, cuidando del medio ambiente y de la salud de los humanos. ¿Veis como podemos ser inteligentes?





viernes, 16 de marzo de 2018

Aeropuertos, tráfico pesado, pistas de hielo...¿Cuál es el material aislante que mejor soporta las cargas más pesadas?

(Volvemos a hablar de XPS, un material duradero, fuerte y resistente)


Recientemente hemos recibido la información del lanzamiento de un material aislante: el URSA XPS NVII definido como el más resistente de su gama. La información sobre el producto viene acompañada de dos imágenes, una en la que el XPS está bajo un edificio y otra en un parking, bajo el peso del tráfico rodado.

 Aislantes que soportan grandes cargas. Foto @URSA



Todo esto nos ha llevado a pensar en cuáles son los materiales aislantes que mejor soportan las cargas a las que son sometidos. No hablamos ya del peso de una cubierta normal o de un suelo muy transitado. Nos referimos a espacios como pistas de aeropuertos, naves para almacenes, carreteras y líneas ferroviarias, hangares de aviones, pistas de hielo artificial, cámaras frigoríficas o aquellos que soporten el tráfico de vehículos pesados. 

Es, además, un aislante térmico ideal en los casos en los que se requieren altas resistencias a la compresión en situaciones como las descritas o como losas de cimentación portadoras de cargas, aislamiento perimetral de cimentaciones y para muros de sótanos.

Estas cargas, que pueden ser, masas de tierra, las cargas estáticas (equipos, muebles, superestructuras…), las cargas dinámicas (ascensores, vehículos…), las zonas ajardinadas, garajes y terrazas del inmueble, pueden comprometer la integridad del producto y por tanto sus propiedades, por lo que es fundamental elegir siempre aquel material de mayor durabilidad y resistencia, como el Poliestireno Extruido (XPS).

El XPS es un producto que contribuye a que los inmuebles en los que se instala sean más sostenibles: contiene un alto porcentaje de reciclado (mayor del 35%) y es completamente reciclable; el producto está completamente libre de gases de efecto invernadero (HBCD, HCFC, CFC) y cumple con todas las normas de seguridad vigentes.

En la página Web de AIPEX, la Asociación Ibérica de Fabricantes de Poliestireno extruido, encontramos un artículo en el que habla de las resistencias a la compresión y cómo se mide. Se calcula aplicando una fuerza que provoque una deformación de un 10% en el material. La resistencia a compresión standard del poliestireno extruido (XPS) es de 300 kPa, aunque pueden conseguirse productos con resistencias de 500 y 700 kPa, como el que hemos reseñado al comienzo de este artículo.


AIPEX también señala otro aspecto que debemos de tener en cuenta y que es cómo se va a aplicar esta compresión, es decir, si ésta va a ser puntual o constante a largo plazo y si el material está preparado para soportarla sin fatiga. A esta característica se la denomina fluencia a compresión. Para productos de XPS de 300 kPa de resistencia a la compresión, la fluencia alcanza valores alrededor de 125 kPa para cargas a 50 años con deformaciones inferiores al 2%.
 URSA XPS NVII con 700 kPa de resistencia. Foto @URSA



¿Tienes que aislar una superficie de este tipo? El XPS será tu mejor aliado.