lunes, 10 de febrero de 2014

Cinco gestos (uno grande y cuatro pequeños) para gastar menos en calefacción

Parecía este invierno no iba a ser especialmente duro: poca nieve, navidades tranquilas a 12-15 grados en la capital, etc., pero las famosas ciclogénesis explosivas (¿alguien sabía de qué se trataban hasta este año?) han llegado para traernos el frío, el viento, la nieve y miles de calefacciones funcionando a pleno rendimiento. Y claro, tanto saltar el piloto del gas, tanto poner la bomba de calor, trae como consecuencia que a final de mes la factura de la luz/gas llega dando palmas.
¿Cómo hago para reducirla? Te voy a proponer cinco gestos, uno grande y cuatro pequeños que te pueden ayudar a aliviar la presión sobre la cuenta bancaria.

EL GRANDE

  1. La mejor forma, la más efectiva, duradera y radical que hay para lograr un ahorro significativo en calefacción sin dejar de estar calentito en invierno (o fresco en verano) es mejorar el aislamiento de tu vivienda, ya sea por el exterior (fachada y cubierta) o por el interior.
    Y sí, sé que puedes pensar, “¡pues menuda solución, con eso no ahorro, sino que gasto más y encima me meto en obras!”. Pero lo que debes tener en cuenta es que aislar puede significar de 100 a 500 euros menos al año en la factura de la calefacción, así que si te pones a sumar, comprobarás que la inversión queda amortizada en muy poco tiempo (un par de años).

    Aislar nos permite ahorrar. (fuente: Ursa.es)
LOS PEQUEÑOS

  1. Localizar las fugas de calor. Revisa las habitaciones de tu casa y detecta aquellos “puntos fríos”. Ventanas, puertas, cajas de persianas, suelen ser los candidatos más probables en estos casos. En la página Uncomo nos dan algunas claves para evitar esas pérdidas, como la colocación de burletes en puertas y ventanas.
  2. Los radiadores, libres de cargas. Es importante que el sistema de calefacción de la vivienda funcione correctamente, así que no te olvides de purgar los radiadores, revisar que no tengan fugas y no cubrirlos nunca con ropa o mobiliario. Además, puede ser una buena idea colocar termostatos en la casa para mantener una temperatura constante de 21º. Cada grado de más en invierno (o de menos en verano) aumenta el gasto en calefacción en un 7%.
  3. Ventila, pero sin pasarte. Con 10 minutos al día es más que suficiente para renovar el aire.
  4. Utiliza los trucos de toda la vida. Ya sé que mantener limpias y en buen estado las alfombras supone un trabajo extra que muchos no estamos dispuestos a soportar, sin embargo, su uso puede ayudar a mantener aislada y confortable una estancia. Y lo mismo pasa con las mantas, las cortinas... ayudan a generar bienestar y a mantenernos calentitos sin gastar de más.

    Burletes para evitar fugas de calor (fuente:www. hogarutil.com)
Aplica estos cinco consejos (y alguno más, como los que encontrarás en la guía de Slow Energy)  y ya verás como tu cuenta y tu casa te lo agradecen.


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