jueves, 26 de junio de 2014

La barrera de vapor, siempre del lado cálido, ¡por favor!

(Sorteando el desastre)


Madre mía que disgusto tengo (¡Señor llévame pronto!, que diría mi abuela). Mi obra, la obra que evitaría los problemas de humedad por condensación en mi casa a punto ha estado de convertirse en el mayor desastre de la historia de las reformas (bueno, a lo mejor no tanto, pero me gusta exagerar). Menos mal que se ha solucionado a tiempo.
¿Que qué ha pasado? ¿Recordáis que hace unos días me las pintaba muy felices por la velocidad a la que estaba yendo la reforma? Pues en algún punto del proceso, mis operarios (Mudito y Gordito), yo creo que intoxicados por tanta pintura, pegamento y cemento, decidieron colocar el aislamiento del revés... Y ahí comenzó todo el problema.

Aislamiento del revés (fuente: www.cpaccomunicacion.com)

Para evitar los problemas de humedad por condensación, nos recomendaron emplear URSA GLASSWOOL Panel Mur P1281, una lana mineral de la casa URSA recubierta de papel kraft impreso que actúa como barrera de vapor. Este material, correctamente instalado, ayuda a evitar las condensaciones intersticiales. Correctamente instalado.

El concepto de barrera de vapor es muy sencillo, se trata de un material poco permeable, que se coloca en el lado caliente de los cerramientos y cuya función es evitar que pase vapor desde el lado caliente (interior de las viviendas) al lado frío (la calle), que es cuando se produce la condensación.
Pero si en lugar de poner la barrera de vapor en la cara cálida del muro, la ponemos en la frío, tenemos el desastre garantizado... En lugar de solucionar el problema de condensación éste se agrava, provocando que en la pared no sólo reaparezca el temible moho, ¡sino que se puedan manifestar hasta las caras de Belmez!

Las caras de Belmez podrían aparecerse en mi armario.
 (fuente: http://cronicasdelaciudadsinnombre.blogspot.com)
Algo así me habría pasado a mí este invierno, con la consiguiente pérdida de dinero, enfado y divorcio garantizado, si un especialista no se hubiese dado cuenta de la situación alertándonos del problema. ¡Menos mal!
Hubo que volver a quitar la placa de yeso laminada, sacar todo el material y darle la vuelta, haciendo que el logo de URSA, un oso polar, fuese visible, pero se logró corregir a tiempo evitando desastres mayores.

El aislamiento, ahora sí, del derecho.
(fuente: www.cpaccomuniacion.com)
Luego, vuelta a poner la placa de yeso laminado, preparar las paredes y pintar. Al final, el percance ha quedado en unos días de retraso, pero al menos tenemos la garantía de que todo está en su sitio. ¡La que podían haber liado (pollito)!


La próxima reforma no me lo pienso, para evitar problemas y disgustos con el aislamiento, contrataré un equipo de profesionales en este campo.acreditados.

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