jueves, 11 de septiembre de 2014

La vuelta al cole

Al cole silencioso, confortable y sostenible.



Vuelta al cole, lapiceros y libros nuevos
(fuente: educacion.practicopedia.lainformacion.com)
Llega el mes de septiembre y con él la consabida vuelta al colegio. Tras varios meses de diversión y vacaciones, miles y miles de bulliciosos alumnos han llegado esta semana de nuevo a las aulas.

Allí les esperan los nuevos libros de texto, las pizarras, sus compañeros habituales y, por supuesto, los profesores y sus continuas peticiones de silencio. Porque no podemos negarlo, no has ido a una guardería, colegio, instituto o universidad si alguna vez no te han pedido con mayor o menor insistencia que guardes ese silencio tan necesario para atender a las explicaciones de los maestros y profesores.

Porque hoy hablamos de colegios, sí, pero de colegios que cuentan con las correctas instalaciones para el desarrollo de la actividad lectiva. Hay que tener en cuenta que un correcto aislamiento, desde luego no va a impedir que los alumnos hablen o hagan ruido con sus juegos, pero desde luego sí que los disminuirá notablemente gracias a la absorción del sonido. De esta forma, el ruido no se propagará entre las distintas instalaciones o de un aula a otra y no permitirá que entren sonidos indeseados del exterior.

Escuela Infantil en Roth, Alemania. (fuente: www.ursa-insulation.com)
El aislamiento además tiene otras muchas funciones en el caso de los centros educativos. Además de frenar los ruidos, es importante que se dote a las instalaciones de un alto nivel de confort. Para conseguir que los más pequeños se encuentren en el colegio como en su propia casa, hay que tener muy en cuenta el control de la temperatura y la calidad del aire interior.
Recientes estudios aseguran también que es imprescindible que los centros educativos cuenten con abundante luz exterior, una buena ventilación, control acústico y programas de educación ambiental. No en vano, si se cumplen estas premisas el rendimiento de los estudiantes puede aumentar hasta un 25%.
Pero además, estos informes aportan otros datos curiosos. El que este tipo de instalaciones cuenten con una buena iluminación puede suponer que se incremente en hasta un 20% el aprendizaje de las matemáticas o que se acelere en un 26% el proceso de aprender a leer.

Colegio OŠ Bršljin aislado con URSA.
 (fuente: www.ursa-insulation.com)

No menos importante es la seguridad de los más pequeños que pasan un buen número de horas al día en sus centros educativos y de aprendizaje. Por ello, los materiales que se instalan en los centros educativos tienen que tener una gran resistencia al fuego y actuar en el caso de incendio, como barreras cortafuegos que proporcionen un mayor tiempo de evacuación.
Por último, hay que tener en cuenta a la hora de proyectar un edificio con fines educativos que será un inmueble destinado a pervivir muchos años, por lo que los materiales deben ser sostenibles y de calidad para ayudar a que la vida útil del centro sea la mayor y en las mejores condiciones.
Llega el momento de la vuelta al cole. Pero también el momento de plantearnos si los colegios a los que van nuestros hijos cumplen con todos estos requisitos y luchar para que pasen sus horas escolares en entornos adecuados, adaptados a sus necesidades y respetuosos con el medioambiente.


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