miércoles, 3 de septiembre de 2014

Septiembre es sinónimo de obras

(¡Adiós al verano!)


No sé por qué, pero decir septiembre y obras viene a ser todo y uno. ¿Será que las vacaciones nos inspiran (un refrán popular dice que cuando el diablo se aburre, mata moscas con el rabo), el calor nos ablanda las reservas y la vuelta a la rutina nos pide que abracemos emociones fuertes? ¿Y qué hay más emocionante que una obra, verdad?
El caso es que septiembre, mes que inauguramos, es sinónimo de reformas en el hogar. Aunque también lo es de la vuelta al cole, los coleccionables por fascículos y las eternas promesas de redención y gimnasio tras los atracones estivales...¡ Nos gusta hacer obras, es un síndrome, lo reconozco!

Vuelve septiembre. Vuelven las obras… ¡y los coleccinables!
(fuente: http://ahorrardinero.name/tag/coleccionables)

Sin embargo, muchas veces el tipo de reformas que nos planteamos no van más allá de lo puramente estético o funcional: cambiamos la cocina porque está vieja, renovamos el baño porque es muy feo, le damos la terraza al salón para que entre más luz, etc. Pensamos en gastar para tener una casa más bonita, pero yo me pregunto, ¿y por qué no más eficiente? ¿No te gustaría ver cómo tu factura del gas o de la luz (depende de tu sistema de climatización) desciende mes a mes? ¿No te parece interesante que tu casa se revalorice al pasar de una etiqueta energética F a una E o una D, incluso?

"Aislar para ahorrar" fue nuestro mantra durante las obras en casa.
(fuente: http://eltridente.wordpress.com)

A mí sí. Por eso, hace seis meses comenzamos a planificar una reforma en casa que iba más allá de lo meramente estético, al permitirnos solucionar un problema de humedades, al tiempo que mejorábamos la eficiencia energética de toda la casa.
Hoy os puedo decir que este verano hemos encendido el aire acondicionado dos veces, y en ambas fue porque teníamos visitas en casa y ya sabéis que en este tiempo los cuerpos entran en combustión. El año pasado no hubo día que no tuviéramos que ponerlo. ¡Y ya veréis en invierno!
Según el portal Ecobservatorio el salto de una letra F a una E supone un ahorro de más de 400 euros al año. Si la reforma nos consigue una letra D, ¡el ahorro anual puede llegar a los 800 euros!
Vamos, con eso me pago la mitad de las vacaciones del verano que viene o me atraco a marisco durante un mes (a lo loco).
Además, no es cierto que al meter aislamiento se pierda mucho espacio en la casa. Mi vivienda tiene 55m2, hemos aislado todas las paredes exteriores y en términos de espacio apenas sí se ha notado. En total, creo que le hemos quitado al piso el hueco que ocuparía una mesilla de noche.
La pérdida de espacio es muy pequeña, la ganancia en confort muy grande.
(Fuente: www.cpaccomunicacion.com)
Si no me creéis, podéis verlo vosotros mismos, aquí os dejo unas fotos.
Y no es mucho más caro. Es más, si lo piensas es una inversión, porque mientras un mueble de cocina o un azulejo de baño con el tiempo se queda obsoletos, se estropean y hay que volver a cambiarlos, con el aislamiento consigues ahorrar dinero desde el principio, revalorizas tu casa y ganas en confort.
Si estás pensando en meterte en reformas, (y seguro que lo haces, porque es septiembre), no lo dudes, apuesta por aislar y verás como tu casa y tu bolsillo te lo agradecen. ¡Pero recuerda, confía siempre en materiales de calidad y en el trabajo experto de un profesional!

¡Feliz septiembre, feliz reforma!

¡Y así de bien nos ha quedado el cuarto!
(fuente: www.cpaccomunicacion.com)