viernes, 17 de abril de 2015

¿Cómo puedo hacer mi casa más eficiente?

(y gastar menos en luz y gas)



Seguro que después de haber superado un invierno frío frío, en el que las factura eléctrica y del gas han subido hasta tocar, y superar, los límites de tu bolsillo y tu paciencia, te has hecho esta pregunta (si no es así, pueden pasar tres cosas: estás forrado; vives en el Caribe; tu casa ya es eficiente. En cualquiera de los tres casos… ¡te odiamos por la suerte que tienes!).
El caso es que si eres como el común de los mortales y vives en una casa antigua o ineficiente, es muy probable que el importe de tus facturas no se correspondan con el nivel de confort , lo que te ha llevado a pensar "¿dónde se me va eldinero?".
Una casa ineficiente energéticamente hablando es como un sumidero por el que se van los euros. Tanto es así, que la diferencia en el gasto energético entre una casa eficiente (pongamos que con una calificación energética B) y una ineficiente (E) puede superar los 600 euros al año. 

¿Y qué puedo hacer para solucionarlo? 
Es el momento de tomar medidas… literalmente. ¿Estás pensado en hacer obra en casa? ¿Cambiar el baño, la cocina, el suelo…? ¿Por qué no amplías un poco el presupuesto y 'Ya que estamos' atacas la eficiencia energética de tu vivienda?

1) Aislar. Vamos a empezar por lo más 'gordo' porque también es lo más efectivo; lo que te permitirá reducir (y mucho) tu factura en calefacción/aire acondicionado. ¡Hasta 500 euros al año! También puede ser la actuación más cara… según como te lo plantees.
Si tu vivienda es relativamente reciente y cuenta con cámara de aire, puedes optar por la lana insuflada. Es muy fácil de instalar (apenas un pequeño agujero en las paredes sobre las que se actúa), rápido y limpio. Si encima tienes la suerte de vivir en Madrid, cuentas con una ayuda económica para hacerte más apetecible esta actuación.


Aislar con lana insuflada es una solución rápida y limpia.
(renovaconlanamineral.com)

Si tu vivienda es muy antigua y no incorpora dicha cámara, existen varios tipos de materiales que te permitirán lograr el mejor de los resultados aislando por el interior, solucionando, además, otros problemas añadidos como las humedades por condensación.  La lana mineral o el poliestireno extruido (XPS) son tus grandes aliados.
Eso sí,  para no llevarte sorpresas, cuenta siempre con profesionales cualificados.

2) Renueva tus ventanas. Son una de las mayores fuentes de pérdida de calor en el hogar. Si son de aluminio, sustitúyelas por ventanas con marcos de vinilo, mucho más resistentes a la transferencia de calor. 
Si además, las arropas con cortinas, toldos o persianas, lograrás regular mejor la temperatura en el interior de la casa.

3) Cambia tu caldera. Las calderas de gas natural de baja temperatura y de condensación combinadas con termostato, te permitirán reducir el consumo hasta un 25% respecto de una caldera convencional.


4) Apuesta por electrodomésticos A++. Según el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE), gastamos 990 euros al año con nuestros electrodomésticos, ¿no te parece una cantidad muy elevada? Además de contar con aparatos más eficientes, debemos planificar su uso, para mejorar el gasto energético y que el ahorro sea real.

5) Incorpora a tu rutina esas pequeñas prácticas que nos ofrecen guías como el Manual para que dejes de tirar la energía de SlowEnergy.




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