viernes, 16 de enero de 2015

Rehabilitando nuestras viviendas

(segunda entrega de nuestro vocabulario básico)


Hace aproximadamente un año subíamos a este mismo blog una entrada que titulábamos Aislamiento, ¿qué es? en la que abordábamos algunos términos básicos para no perdernos en el mundo éste del aislamiento. Como aproximación no estuvo mal y en mi caso (os recuerdo que el año pasado hicimos obras en casa) ayudó a entender algo mejor el desafío en el que nos íbamos a meter. Sin embargo, y teniendo en cuenta que este 2015 vamos a oír hablar, y mucho, sobre rehabilitación, reforma, eficiencia energética y aislamiento, creo que ha llegado el momento de ir completando este puzzle.
Así pues, ¡comencemos!

Termografía. En el año del Plan deAyudas a la Rehabilitación de Edificios uno de los términos que probablemente más escucharemos es éste y aunque nos pueda sonar a sueco, no tiene nada que ver con ningún mueble de diseño de nombre impronunciable. Una termografía es una técnica que nos permite calcular temperaturas a distancia, con exactitud y sin necesidad de contacto físico con el objeto a estudiar. En edificación, que al fin y al cabo es lo que nos ocupa, se utiliza para estimar las pérdidas de calor, la falta de estanqueidad, condensaciones, humedades, problemas de adhesión de morteros y plaquetas, soleamiento y etc. Así podremos saber en qué estado se encuentra un inmueble.



SATE. Aquí otra palabreja que nos tiene que empezar a sonar. S.A.T.E son las siglas de Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior y según la definición que recoge el IDAE, es “un sistema compuesto de aislamiento por el exterior, que se suministra como conjunto (kit) y se utiliza para el aislamiento térmico de edificios”. Con un sistema SATE se reviste y aísla el exterior del edificio adaptándose a todos los relieves y geometrías, por lo que –siempre y cuando esté convenientemente instalado– se resuelven la mayoría de los problemas de puentes térmicos.



Puente térmico. ¿Qué es eso? Aquí vamos a recoger la definición que aparece en la Construpedia de la página Construmatica.com. “Se consideran puentes térmicos las zonas de la envolvente del edificio en las que se evidencia una variación de la uniformidad de la construcción, ya sea por un cambio del espesor del cerramiento, de los materiales empleados, por penetración de elementos constructivos con diferente conductividad, etc., lo que conlleva necesariamente una minoración de la resistencia térmica respecto al resto de los cerramientos”. Es decir, son zonas sensibles, los puntos débiles del edificio donde aumenta la posibilidad de que aparezca el temido moho.



Podríamos seguir, pero no queremos alargar más de lo necesario esta entrada, aburriros y que no sigáis leyendo este blog. En siguientes entregas continuaremos recogiendo más términos necesarios para entender de qué va esto de la rehabilitación eficiente.