viernes, 29 de mayo de 2015

Contar con profesionales acreditados

(O la importancia de llamarse Ernesto)




La importancia de llamarse Ernesto es una conocida comedia del escritor británico Oscar Wilde, cuyo título hace referencia a un divertido juego de palabras. Ernest (en inglés) suena igual que earnest, honesto, por lo que la traducción al castellano bien podría haber sido La importancia de llamarse Honesto (o de serlo).

¿Y a qué viene tanta historia con los Ernestos, los honestos y Oscar Wilde? ¿Es que nos hemos vuelto locos?  ¡No! O al menos no del todo…


La importancia de llamarse Ernesto, cartel de la película.

La importancia de ser Honesto me ha venido hoy a la cabeza por  una curiosa alineación del cosmos, del Karma o vete tú a saber. Hoy, 29 de mayo de 2015, se cumple un año del inicio de las obras en casa. Y hoy, 29 de mayo de 2015, la asociación AISLA anunciaba la expedición de los primeros carnets profesionales para instaladores de aislamiento. ¡Cómo se te queda el cuerpo!


¿Qué? ¿No lo entiendes? Entonces, permíteme que te refresque la memoria.


Junio 2014: Obras en casa para quitar humedades por condensación. Contacto con un profesional de la reforma, que me asegura que sabe lo que tiene que hacer. Yo, inocente, me lo creo. 
Dos semanas después me están colocando del revés el aislamiento, con el peligro de convertir mi casa en una mazmorra llena de sapos, culebras y manchas de moho. (Recomiendo leer: La barrera de vapor, siempre por el lado cálido, ¡por favor!). 

Llamada de urgencia al responsable; derribo de todo lo adelantado; re-instalación del material aislante (que habíamos buscado con tanto cuidado y dedicación), y una semana de retraso en los plazos de la reforma. O lo que es lo mismo: tiempo, dinero y paciencia tirados a la basura, y todo por no contar con profesionales cualificados.

Por este motivo, cuando he visto lo de los carnets profesionales he pensado “a buenas horas, mangas verdes”. ¡Anda que no me hubiese evitado problemas al haber contado con un profesional debidamente acreditado!


Carnet de Instalador de AISLA. 

Y es que a estos señores el carnet se lo ha dado AISLA, después de haber superado una prueba teórica de AENOR donde se le valoran conocimientos sobre aislamiento térmico, humedades, condensaciones, cálculo de soluciones constructivas según el CTE, control de calidad de la puesta en obra y patologías. Una garantía extra para el consumidor, que siempre tiene la duda de si el profesional que está contratando es el adecuado para hacer frente a su problema. 
Pero no es la única que ofrece formación extra. Otras empresas y asociaciones del sector, (AIPEX, ANERR, etc.)  también ofrecen cursos a los profesionales, que les preparan para hacer frente a las nuevas necesidades de aislamiento térmico y rehabilitación energética.

Porque un mal profesional no sólo te hace perder tiempo y dinero, también puede hacer que un material de calidad no sea eficaz o, lo que es peor, agrave el problema en lugar de solucionarlo. 
Pérdida de confianza en la marca, mala reputación para los profesionales y rechazo a cualquier tipo de reforma futura son algunas de las consecuencias que tiene contratar a un profesional sin conocimientos o acreditación.