lunes, 1 de febrero de 2016

El día de la Marmota

(y otros pintorescos métodos para predecir el tiempo)


¿Qué levante la mano el que al menos una vez en esta semana no haya consultado la página de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET)? Conocer el tiempo, saber si mañana va a hacer frío o calor, si lloverá durante el fin de semana o si, por el contrario, brillará el sol es una de las inquietudes más comunes del ser humano. 

Hablamos del tiempo en los ascensores, leemos las páginas de la previsión en los periódicos y en internet (un dato, ¿sabíais que las web del tiempo son de las más rentables por su volumen de visitas?) y seguimos la previsión en la tele…
Del tiempo dependen las cosechas, la ropa que nos ponemos, el estado del tráfico... y el gasto energético, por supuesto. Lo que paguemos en calefacción/aire acondicionado va a variar, sobre todo si no hemos aislado correctamente nuestras viviendas.

Por eso conocerlo con anterioridad es algo que nos trae de cabeza y para hacerlo nos hemos inventado todo tipo de métodos: algunos más científicos y otros más creativos.
 Pero quizá una de los sistemas más curiosos y que más literatura ha creado a sido la predicción del tiempo usando animales. ¡No, no nos referimos a macabros ritos donde se incluyen sangre y vísceras! Hablamos de la predicción del tiempo OBSERVANDO animales.
Marmotas, grajos o cigüeñas… ¡si hasta tenemos un refranero sobre el tema! La pregunta es, ¿qué hay de verdad detrás de estos “métodos”? ¿Realmente nos ayudan a predecir el tiempo?

Atrapado en el Día de la Marmota
2 de febrero. El Día de la Marmota.
Seguro que muchos de vosotros recordáis la famosa película “Atrapado en el tiempo” (Groundhog day), en la que el protagonista, un meteorólogo frustrado, revivía el mismo día una y otra vez, en el pequeño pueblo de Punxsutawney. Y ese día era el Día de la Marmota, una tradición de los granjeros norteamericanos y canadienses que dice que si el día 2 de febrero la marmota sale de su madriguera y no ve su sombra, la primavera llegará pronto. Si por el contrario la ve, mala suerte, el invierno durará otras 6 semanas más.
¿Es efectivo este método? Según la tradición y sus defensores, el pequeño roedor acierta en un 75-90%; siendo más científicos (y basándonos en informes y estudios) la fiabilidad del método es del 35%… siendo generosos.

Si el invierno llega a su fin, veremos a las cigüeñas
(foto EFE VERDE)
3 de febrero. Por San Blás la cigüeña verás.
Pasamos del folclore americano al nuestro propio. Dice el refrán y la tradición que por San Blás la cigüeña vuelve a nuestras torres y campanarios, como aviso de que el final del invierno está cercano. Si no aparece para estas fechas, podemos vaticinar que todavía quedan días de frío.
¿Por qué decimos esto? La cigüeña es un ave migratoria, que pasa sus inviernos en África y vuelve a la Península con el buen tiempo para criar. Si el tiempo no acompaña, este ave (como otras muchas) retrasa su venida.

Cuando el grajo vuela bajo…
Ya se sabe, hace un frío del “carajo”, pero ¿existe una relación real entre el mal tiempo y el vuelo de este ave? Hemos buscado y rebuscado en el universo Internet, y alguna explicación hemos encontrado.
Según recogen en el blog Bioblogía, la explicación a esta extendida afirmación podría estar en el uso que hacen estas aves de las corrientes de aire para volar. Cuando hace frío los grajos (al igual que otros pájaros) se ven “ empujadas hacia abajo al no poder aprovechar las corrientes de aire caliente, que están bajas, porque el aire frío está viniendo (o ya está aquí) y las comprime”.

En definitiva, estos métodos no son (en absoluto) fiables, por lo que os recomendamos dos cosas:
Consultar predicciones más científicas

Y para estar tranquilo con las facturas y disfrutar de un hogar más confortable, haga el tiempo que haga, aislar adecuadamente tu vivienda.

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