miércoles, 6 de abril de 2016

¿Cómo es el aire que respiramos en nuestros hogares?

(La importancia de la calidad del aire interior)


¿Sabes cuántas veces respiras al día? Nada más y nada menos que 20.000 veces expiramos e inspiramos cada 24 horas. Pero además, con esas expiraciones emitimos unas 7,72 toneladas de CO2 al año. A eso hay que sumarle las emisiones contaminantes de los productos de limpieza, el humo, los ácaros, las pinturas o los cosméticos, etc. Esta mezcla tan heterogénea provoca que en muchas ocasiones el ambiente de nuestras casas sea irrespirable, por no hablar el de colegios, hospitales o entornos en los que se congrega mucha gente.
 
Los conductos de aire acondicionado son también responsables de la calidad del aire que respiramos. Foto @URSA
Porque otro de los datos que seguramente desconozcas es que pasamos 21 horas de media en un sitio cerrado. Y, según me chiva la Wikipedia, las ciudades, las personas pasan en torno a un 90% del tiempo dentro de ambientes no industriales, lo que obliga a analizar la calidad del aire interior, relacionada con patologías como el Síndrome del edificio enfermo (SEE). 



 
En los centros sanitarios y educativos es especialmente importante la calidad del aire interior. Hospital de Urduliz. Foto @URSA



Para acabar de arreglarlo, en las nuevas construcciones (y esto es algo bueno en otros muchos sentidos) prima la estanqueidad de los espacios interiores por lo que, de no ventilar nuestras viviendas convenientemente, el aire se enrarece de forma progresiva.

Frente a ello, el mejor consejo es ventilar nuestros hogares y espacios de trabajo de forma apropiada, aunque muchas oficinas no tienen posibilidad de ventilación natural.

Los estudios como este de World Green Building Council  demuestran que la calidad del aire interior mejora la productividad entre un 8 y un 11%, entendiendo por calidad del aire interior, una baja concentración de CO2 y contaminantes y altas tasas de ventilación.


La implicación de instituciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho que se endurezcan las normas técnicas que la regulan y recomienda que para conseguir una correcta calidad del aire interior hay que actuar en cinco áreas: ventilación, eliminación de los contaminantes del aire, higiene de los sistemas de climatización, control de fuentes contaminantes y control de las instalaciones de climatización.


Los fabricantes de materiales de construcción también parecen tener en cuenta cada vez más la importancia de la calidad del aire en nuestra salud y bienestar y ya son varios los sellos que acreditan que los materiales instalados en cualquier inmueble contribuyen a la limpieza del aire interior.

Desde placas de yeso que purifican el aire, hasta conductos de aire acondicionado que garantizan que no salga al exterior ningún tipo de partícula. Es de agradecer su esfuerzo. Después de todo, respirar aire limpio en nuestra propia vivienda es algo mucho más importante de lo que sospechábamos.

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