viernes, 9 de diciembre de 2016

Aislamiento + termostato: la pareja más eficiente contra el cambio climático

(Son la mezcla perfecta)



En el año 2012, la Comisión Europea publicó el informe Behavioural Climate Change Mitigation Options,Domain Report Housing, en el que se analizaban los 36 cambios de comportamiento en movilidad, alimentación y vivienda. Este informe concluía que estos pequeños gestos por parte de la población podían contribuir de manera notable a la mitigación del Cambio Climático "sustancialmente".
Y ponía ejemplos: sólo reducir la calefacción 1º permitiría recortar el consumo energético hasta un 11% en España (y un 9% en el conjunto de la Unión Europea).
No eres un gatete. La calefacción a 21º siempre.

El informe también hacía hincapié en otro elemento muy presente en los hogares españoles (cada vez más), el termostato. Su correcto uso, apagando o reduciendo la calefacción en aquellos momentos en los que no vamos a estar en casa, permitiría a los usuarios importantes ahorros en cuanto al consumo (entre un 5y un 10%), amén de la reducción de emisiones a la atmósfera.

Y ahora me dirás, "¿pero no se gasta más si encendemos la calefacción y la apagamos? ¿No se supone que la caldera debe trabajar más para alcanzar los 21º, que si mantenemos una temperatura constante?".

Por desgracia, la respuesta en este caso es no. Debido al escaso aislamiento que presentan las viviendas en España, lograr que la vivienda soporte una temperatura constante de 21º provoca un mayor gasto energético que si la programamos para que alcance esa temperatura sólo cuando estemos en casa, ya que la vivienda tiene pérdidas de calor a través de los muros (25%), los huecos de las puertas y las ventanas (el 20% de la energía), el techo (30%) o el suelo (2%). A medida que el frío exterior aumenta, la caldera debe trabajar más para mantener esos 21º de temperatura de confort.



Si la vivienda contase con un buen aislamiento térmico, que permitiese evitar las fugas de calor, la temperatura se podría mantener en 21º sin necesidad de tanto consumo energético, ya que se evitarían las fugas de calor.

Para finalizar, el informe también apunta (como medida complementaria) a la ventilación para evitar la aparición de humedades, renovar el aire interior y mejorar el confort. Eso sí, el texto subraya que para no perder energía y calor, la ventanas deben permanecer abiertas durante un corto espacio de tiempo. Si la ventilación es cruzada, con un minuto y medio sería suficiente.


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