viernes, 15 de enero de 2016

Certificado energético, ¿una oportunidad perdida?

Solo el tiempo lo dirá


Reconozco que cada vez que veo una oferta para hacer certificados energéticos por “cuatro duros” se me hincha la vena del cuello. Los he llegado a ver hasta por 30 euros. No es sólo que se esté denostando un trabajo que debería hacerse con rigor y de forma exhaustiva, informando al propietario de su significado y de las consecuencias que podría tener pasar de una letra a otra.

También se desprestigia un nicho de actividad en el que muchos compañeros del sector centraron sus expectativas de trabajo. Pero la realidad es que muchos de los técnicos que hoy se dedican a certificar energéticamente viviendas en venta o alquiler no han sido proactivos a la hora de competir por la calidad y prestigiar el valor y utilidad del CE, compitiendo solo por las migajas que su bajo precio impone y renunciando a hacerlo como se debe.

Hoy he asistido a una reunión en la que varios de los técnicos de empresas dedicadas a la fabricación de XPS discutían sobre la dificultad de “mejorar letras” en sus escalones más bajos y los puntos que más “premian” en esta escala energética. Muchos de ellos coincidían en que la gran baza que suponía la implantación del Certificado de Eficiencia Energética en edificios existentes, creado e implementado para ser un detonador de un proceso de mejora de la eficiencia de un edificio, se ha convertido en una oportunidad perdida.

La población es verdad, lo percibe como un engorroso trámite que hay que pasar lo antes posible para  vender o alquilar un inmueble. Un trámite que no aporta ningún valor añadido y que se percibe como una carga por muchos ciudadanos.

Y quizá es ahí donde la administración ha fallado. No en la aprobación de este trámite que aplaudimos desde un principio y del que os hemos hablado en este blog en repetidas ocasiones. Pero sí en haber sabido explicar su importancia, las oportunidades de mejora que puede suponer saber en qué falla energéticamente nuestra vivienda y las distintas posibilidades para solucionarlo. 

¿Oportunidad perdida? Solo el tiempo lo dirá, pero en estos papeles a “30 euros” no encontramos nada de esos certificados que tan positivos iban a ser para el sector.