lunes, 29 de febrero de 2016

Arreglando las goteras de la casa del pueblo

(Nos gusta la lluvia, pero fuera de casa)


Después de todo un invierno en la ciudad, el pasado fin de semana cogimos el coche y nos fuimos al pueblo. Hacía meses que no íbamos, ya fuera porque hacía frío (la casa está en un pequeño municipio en la Sierra Norte de Madrid), por las fiestas de Navidad, los cumpleaños, o porque estábamos de viaje, el caso es que desde el pasado otoño no habíamos puesto un pié allí. 

Pero el pasado fin de semana hacía sol, no teníamos ningún compromiso y, reconozcámoslo, empezábamos a necesitar campo para correr y olvidarnos de las tensiones. Así que cogimos el coche, cargamos el maletero con lo necesario (y un buen montón de "por si acasos") y pusimos rumbo a lo rural. 

Una hora después lo rural nos dio un golpe en toda las narices (literalmente). Nada más abrir la puerta nos llegó un cierto olor a humedad, que achacamos al tiempo que la casa llevaba cerrada. Pero cuando subimos al piso de arriba vimos que la cosa era más seria: había una gran mancha de humedad en el techo. ¡Teníamos goteras!
¡Teníamos goteras!

¿Qué hacer? Obviamente nos dirigimos a un especialista para que solucionase el problema. En este caso un señor de la zona, con gran experiencia en este tipo de problemas.

Nos estuvo explicando que para arreglar definitivamente el problema (y dado que la casa era muy antigua) lo mejor sería impermeabilizar el tejado. De esta manera evitaríamos la entrada de humedad en el interior, diciendo adiós no sólo a las goteras, sino a la incómoda humedad. Evidentemente dijimos que sí.

PASOS

1) Limpiar el tejado. Como ya os había dicho, hacía meses que no íbamos a la casa del pueblo, así que si el interior estaba sucio, os podéis imaginar cómo estaba el tejado. Lo primero que se hizo fue limpiar bien la superficie de ramas, basura y restos de tejas rotas.

2) Impermeabilizar. Una vez todo estaba en condiciones, se procedió a impermeabilizar toda la cubierta, con el fin de evitar filtraciones futuras. 
Para mejorar el funcionamiento de la impermeabilización nos instalaron unos paneles de poliestireno extruido, URSA XPS NIII PR (con superficie acanalada en sus dos caras),  por encima de la lámina impermeabilizante.  De esta manera se consiguió proteger la cubierta de los cambios de temperatura  y de los problemas que pudiese generar el tránsito de personas. 
Además, el uso de poliestireno extruido también evita que el agua penetre en el interior, ya que tiene un buen comportamiento frente a ésta gracias a su estructura de célula cerrada. 


Nuestra vivienda es una casa unifamiliar, de más de 50 años, con tejado de tejas a morteradas a dos aguas (cubierta inclinada).


En una cubierta invertida se produce el efecto de la difusión de agua, en este caso, la absorción de agua por difusión del XPS es inferior al 3%.






3) Instalación de las tejas…. ¡Y listo! El tejado aislado.

Ahora estamos deseando volver a la casa de pueblo y comprobar de primera mano las ventajas de esta reforma, ya que además de evitar goteras, ya le podemos decir adiós a la humedad por condensación. ¡Todo confort!