viernes, 15 de septiembre de 2017

Empieza las clases desde la eficiencia energética

(O cómo a los niños podemos y debemos educarles desde la responsabilidad ambiental)


Según va sumando años a su DNI, el hombre va cambiando algunos hábitos y la manera de enfrentarse a momentos de la temporada. Me explicaré; el primer sorbo de cerveza no es el mismo que el que tomas con tus compañeros de la oficina un viernes después de una semana dura de trabajo. Tu primer viaje en avión es muy diferente al vuelo que emprendes para cerrar un asunto laboral (si, hablo mucho del trabajo. Esta semana he vuelto a la oficina, y se nota. Siento si les aburre). Y tampoco es lo mismo el primer día de colegio con 7 años que con 17. Incluso a esa época nos remontamos. La ilusión por saber si te ha tocado con tu amigo, el olor del forro de los libros de texto, los vales del comedor… Lugares comunes, de acuerdo, pero no por ello menos reales y válidos. Ese mismo momento, cuando eres padre y llevas a tu peque al cole, está lleno de opciones que acaban de distintas maneras: cuando llegas por primera vez con tu chiquillo y ves que el patio de recreo está lleno de cascotes de obra, cuando entras al comedor y compruebas que hay una plaga de murciélagos o incluso cuando llegas a apuntar al niño y te comentan que no hay colegio habilitado por problemas estructurales. Otro caso muy habitual, más de lo que nos pensamos, está en los problemas que sufren la mayoría de los colegios con un cierto número de años cuando vienen los rigores del invierno o del verano: niños con abrigo y guantes en clase o, como ha sucedido este pasado verano, lipotimias y desvanecimientos por excesos de calor, algo que cada vez va a ser más frecuente si atendemos a las previsiones de los Institutos meteorológicos.




Soluciones a nivel usuario
Es evidente que parte de la solución al problema del clima al que estamos expuestos pasa por entenderlo, ponerle paliativos y aprender a convivir con ello desde una mirada más moderna: en el pasado, hasta mediados del siglo XX, si hacía frío en el colegio, quemabas más combustible y santas pascuas. ¿Alguien se planteó en los ayuntamientos que la forma más eficiente de hacer frente a estos momentos era construir mejor, con más sentido común y aprovechando aquellos materiales que la naturaleza y la técnica nos brindaban?

Además, no era la única ventaja: si se apuesta por el ahorro energético, el dinero ahorrado se puede emplear en otras cosas, como mejorar la limpieza en los centros escolares, la necesaria renovación del mobiliario del centro, o incluso apuestas educativas como material escolar. ¿El resumen, en lo que a nosotros nos concierne? Menos frío en invierno y menos calor en verano. Además, si aislamos con lana mineral, algo que os sonará si siguís este blog como merece, reducimos el ruido, mejorando la concentración de los alumnos… Son medidas que parecen pequeñas, pero que consiguen una serie de valores y de circunstancias incluso a la hora de educar que merecen la pena.

Un problema no tan futuro…
Pero vayamos un paso más allá. Porque estamos en un momento en el que tanto las administraciones públicas como los gestores de centros tan importantes como los colegios y las colectividades ya saben que el camino hacia un futuro (o un presente, no utilicemos la dialéctica para alejar responsabilidades) pasa por poner en práctica determinado tipo de evidencias demostradas de todas las maneras posibles.
Más allá del buen hacer a nivel gestión de los centros, ¿y si educamos a los alumnos (y a nuestros hijos, claro) para crear pautas de comportamiento que puedan suponer la diferencia entre sociedades responsables medioambientalmente y sociedades expuestas y dirigidas a un problema de difícil solución? Cambiar los hábitos de una sociedad se consigue desde la cuna, no desde la mecedora, que decía mi abuelo (sentado en una mecedora, claro).

Poniendo la atención sobre ella, debemos conseguir que esa acción de rehabilitación también sirva para educar a los alumnos, haciéndoles más conscientes de las ventajas que supone la eficiencia energética.




Acciones concretas, futuros sostenibles, alumnos concienciados
¿Qué tal si creamos normas en los centros para concienciar sobre la temperatura en el aula (no más de 21º en invierno y 25º en verano)? Excelente. ¿Podemos desde casa ayudar en esto? Claro: no pongamos a nuestros hijos ropa de esquimal o de watusi y tratemos en hacerles entender cuándo deben llevar el abrigo, por ejemplo.


¿Pueden nuestros hijos concienciarse de qué parte de esto es un problema que les atañe a ellos directamente? Claro: cerrar los grifos en el baño o apagar las luces al salir del aula son actitudes fácilmente compartibles con alumnos de cualquier edad. Y un poco más allá, ¿qué tal si hacemos actividades ‘con premio’? Reciclar el papel y los envases en clase y premiar a los equipos que mejor lo hagan puede ser efectivo. Y motivar a nuestros peques desde casa, con actividades similares, más aún. Dejemos de competir para ver qué niño es el más rápido en gimnasia y apliquemos factores de sostenibilidad en la educación de nuestros peques… En algunos países del norte de Europa (también en España hay ejemplos, claro que sí) se establecen concursos para premiar no ya a los mejores estudiantes (algo estupendo, tampoco nos olvidemos), sino a los más proactivos a la hora de mejorar su entorno. Y no nos olvidemos. No es una apuesta de futuro: es una apuesta de pasado.  

viernes, 8 de septiembre de 2017

¡Comienza el curso escolar, ponemos al día nuestras agendas!



(EL OTOÑO SE LLENA DE ACTIVIDADES PARA DIFUNDIR LAS VENTAJAS Y BENEFICIOS DE EDIFICAR DE FORMA SOSTENIBLE Y EFICIENTE)

 Volvemos de nuestras vacaciones y nos encontramos el correo repleto de invitaciones y convocatorias a actos de lo más interesantes. La edificación sostenible, el aislamiento y la rehabilitación están cada vez más de actualidad por sus magníficas oportunidades para convertirse en pilares potentes del sector de la construcción.

Los datos así lo indican, según SEOPAN, la patronal del sector, si en la primera mitad de 2016 las obras de rehabilitación representaban el 47%, a estas alturas de año alcanzan el 52%. Así, se han licitado obras de rehabilitación y conservación por un importe de 2.444 M€, con un incremento del 15% respecto a 2016, frente a los contratos de obra nueva, que llegan a los 2.243 M€, con un descenso del 6,7%. 

El sector toma buena nota de ello y pone toda la carne en el asador para promocionar todo tipo de eventos que contribuyan a difundir los beneficios de la edificación sostenible. Nosotros recopilamos para ti los que nos han parecido más interesantes.

Del 25 de septiembre al 1 de octubre, miles de organizaciones, entidades, empresas, instituciones educativas, ongs y todo tipo de asociaciones colaborarán con sus Green Building Councils en la celebración de la Green Building Week 2017. 



Este año se ha elegido el eslogan #OurHeroIsZero (Nuestro héroe es Cero) que hace referencia a los edificios de consumo de energía casi nulos.  Puedes consultar todos los eventos que se han organizado aquí.   Si ninguno se celebra cerca de ti, puedes apuntarte al seminario online “Héroes enmascarados: Una introducción a los edificios de consumo casi nulo) que tendrá lugar el miércoles 27 de septiembre, tanto a las 9 de la mañana como a las 6 de la tarde. Puedes registrarte en este enlace.

También puedes sumarte a la Green Building Week difundiendo y compartiendo en redes sociales los hashtags #OurHeroIsZero y #WGBW201 y participar en la campaña que se ha preparado y que puedes programar en tus redes desde esta página.

Por cierto, que si te sumas a la iniciativa, es un buen momento para ganar la bicicleta plegable que sortean en GBCe, sólo por subir un vídeo a tu Facebook y compartirlo en su página. Aquí tienes toda la información y las bases del concurso.



IFEMA y el Ayuntamiento de Madrid, por su parte, ponen en marcha Rehabitar Madrid, un espacio para promocionar y dar a conocer entre los madrileños, la importancia y necesidad de la reforma eficiente del hogar. Con empresas expositoras y una completa oferta de soluciones se han organizado un montón de actividades para demostrar que el confort, el ahorro y la salud son los ejes principales de todas las soluciones para la reforma y rehabilitación.

También este mes de septiembre comienza un ciclo de conferencias en la materioteca del Colegio de Arquitectos de Madrid. “Bajo el título Información medioambiental de materiales. ECOETIQUETADO. Datos clave para comprender el comportamiento ambiental de un material”, la primera tendrá lugar el día 27. Puedes conocer más detalles e inscribirte en este link.


Y al igual que los Colegios de Arquitectos, los de Aparejadores también preparan un otoño repleto de formación en edificación sostenible como motor de oportunidades profesionales. Burgos, Albacete y Mallorca, serán los primeros Colegios Profesionales en celebrar estas jornadas.


Por último, aunque aún quedan unos meses, no queremos olvidarnos del Congreso de Edificios de Energía Casi Nula (EECN) que tendrá lugar el 13 y 14 de diciembre. Este encuentro, que celebra su cuarta edición, es el principal Foro en el que abordar el estado actual de los Edificios de Alta Eficiencia y las implicaciones que representan para el sector de la edificación, la construcción, la arquitectura y los servicios relacionados en nuestro país. El Congreso aborda los aspectos clave que afectan a los Edificios de Consumo de Energía Casi Nulo en España y nos permitirá conocer la actualidad legal y técnica para conseguir edificios que apenas consuman energía a partir de 2018 para los edificios de la Administración, y en 2020, para el resto de edificios.

Estas son nuestras recomendaciones para este otoño sostenible. Si quieres aportar algún evento, jornada o conferencia, no dejes de decírnoslo. Buena vuelta al trabajo.



lunes, 31 de julio de 2017

Lecturas veraniegas para descansar en verano

(Nos vamos de vacaciones)


Parecía que nunca iba a llegar esta fecha, pero agosto con sus vacaciones ya está aquí –¡bien!–. Y como todo "hijo de vecino" los redactores de este blog nos cogemos unos días de descanso. Pero como nos sabe mal dejaros sin vuestra lectura semanal, hemos preparado un resumen de las mejores entradas de 2017. ¡Lo que no te puedes perder! 

Nuestro Top 5


¿Cuántos edificios conseguirían una certificación energética A? 
Comenzamos la selección veraniega con nuestra entrada más reciente. En ella se analiza el estado del parque de viviendas catalán y su potencial para mejorar en materia de eficiencia energética. Algunos edificios podrían ahorrar ¡hasta el 80% de la energía! 
No te lo puedes perder.

¡Silencio, bebé durmiendo!
El sueño es fundamental para el desarrollo de cualquier pequeño, pero para garantizarlo es muy importante procurarle un cuarto confortable y bien aislado acústicamente. Descubre cómo conseguirlo en la siguiente entrada.

¿Cómo hacer mi cocina más eficiente?
¿Pensado en reformar la cocina durante estas vacaciones? ¿Por qué no la haces más eficiente, además de moderna y bonita? Zona Confort te da las claves para lograr un espacio más saludable, moderno y sostenible. ¡Cocinar así será un auténtico placer!

Cómo evitar la aparición de moho y humedad en las ventanas.
Aunque ahora nos parece que el frío queda muy lejos, lo cierto es que en pocos meses las calefacciones volverán a funcionar y las bufandas y abrigos saldrán de los armarios. Y claro, también volverán las temidas humedades. Si quieres evitarlas, no dejes de leer este artículo donde te damos las claves para evitar su aparición bajo las ventanas.

Y terminamos nuestro Top 5 con un nuevo capítulo de reformas y obras en casa. ¡Así son las nuevas tendencias! Un refrescante artículo en el que repasamos qué es lo que se lleva en materia de eficiencia energética, para tener no sólo una casa bonita sino también muy muy muy sostenible y, además, ahorradora.

¡Os deseamos un gran verano! ¡Nosotros volvemos en septiembre!

viernes, 21 de julio de 2017

¿Cuántos edificios conseguirían una certificación energética A?



(TOMAMOS COMO REFERENCIA A CATALUÑA PARA ANALIZAR EL ESTADO DE NUESTROS EDIFICIOS)

Hoy viajamos hasta Cataluña. No, no es que nos vayamos a la Costa Brava de vacaciones, ya quisiéramos. Es que queremos tomar como referencia, extrapolable a otras regiones españolas, los resultados obtenidos por el “Observatorio del estado energéticode los edificios de Cataluña” de la Generalitat de Cataluña.

El Instituto Catalán de la Energía (ICAEN) ha elaborado un documento a partir de los datos de 700.000 certificaciones energéticas que ya se han registrado en Cataluña. De él se desprenden conclusiones muy interesantes, aunque la que más nos ha llamado la atención es que Cataluña presenta un gran potencial de mejora en materia de eficiencia energética, y algunos edificios podrían llegar a ahorrar hasta un 79% en el coste de la energía.

 Casi un 80%. Una cifra que hace plantearnos que algo estamos haciendo mal los que trabajamos por el fomento de la rehabilitación y la eficiencia energética. Si estos edificios pueden ahorrar un 80% de la energía y no lo hacen, es que o sus propietarios no lo saben o no se han dado cuenta de lo rápido que se amortizaría esta intervención gracias a los ahorros conseguidos.
Foto @cpaccomunicacion

El estudio va más allá y analiza las cifras obtenidas (insisto en que aunque haga referencia a Cataluña, el resto de regiones tendrá porcentajes similares): casi un 84% de los edificios cuentan con las calificaciones energéticas más deficientes de la tabla de referencia. Ya sabéis que esta tabla abarca una clasificación entre las letras A y G, siendo la primera letra del alfabeto la calificación más buena; y la G, la peor).

En el caso del parque edificado, nada menos que un 50,7% tienen una E; un 10,3% una F, y un 22,8% una G. En cambio, los que están calificados con una A tan sólo llegan al 0,2%. Para el resto: un 4,1% con una C, y un 11,1% con una D, las categorías más eficientes. Las cifras mejoran en el caso de la obra nueva: un 14,3% disponen de la calificación A y un 30,7% tienen la B).

Pero al margen de estos números, que son estadísticas muy reveladoras, el Observatorio extrae otras conclusiones cómo que las medidas más sencillas de eficiencia energética son las más aplicadas en la edificación. Por ejemplo, el doble acristalamiento de las viviendas puede encontrarse en el 62% de los edificios. Sin embargo, otras medidas mucho más efectivas para el control de la climatización no están ni mucho menos tan arraigadas.  Así, el informe señala que más del 40% de edificios cuentan con una calificación E con respecto a la demanda de calefacción; es decir, que requieren medidas como la mejora del aislamiento térmico o el sellado de las infiltraciones de aire por los cierres.

La conclusión del Gobierno catalán también trasciende de las meras cifras al plantearse que el objetivo final de la certificación energética es incrementar el nivel de información que tienen los ciudadanos sobre los edificios y viviendas que utilizan. Nuestra conclusión es la de siempre, sin información no hay concienciación y por mucho que nos empeñamos, sin concienciación no habrá rehabilitaciones con criterios de eficiencia energética y sostenibilidad. Los ciudadanos seguirán reformando sus hogares atendiendo a criterios estéticos o de renovación y no se plantearán la energía que podrían ahorrar con simples medidas de eficiencia.