viernes, 23 de junio de 2017

Cuando los edificios en los que vivimos se convierten en una trampa mortal


(SOBRE EL INCENDIO DE LA TORRE GRENFELL Y EL AISLAMIENTO UTILIZADO)

Todos nos hemos quedado estremecidos con las imágenes de La torre Grenfell en Londres, en el que han perdido la vida cerca de 80 personas y decenas permanecen desaparecidas. En el momento en el que escribo estas líneas, los informativos hablan de que el revestimiento de la fachada reformada en 2016, ha podido ser responsable de la rápida propagación de las llamas. 

El material del revestimiento de la fachada o el aislamiento ayudaron a la rápida propagación de las llamas foto @lasoga.org

Según informan los medios ingleses, el revestimiento de los paneles de la fachada con un material compuesto de aluminio que cubría los paneles de aislamiento podría haber ayudado a la rápida expansión del fuego por todas las plantas y explicaría el tamaño brutal de las llamas del incendio.

Otros medios van más allá y señalan al sistema de aislamiento de la torre londinense. He leído en la prensa estas declaraciones del experto en edificios altos y materiales y arquitecto David Nicholson Cole, al diario Clarín,  “El cladding no produjo el incendio porque es de aluminio. El problema fue el sistema de aislamiento térmico altamente inflamable. Cuando el fuego se propaga de una manera tan rápida, aunque existan “fire stops”, el fuego se mete entre estos “fire stops” y sube hasta la cima del edificio. Lo que contaminó a los departamentos y mató a las personas fue el humo. El cladding es puramente de aluminio, que no es combustible. Pero, hay una cavidad de 100 milímetros entre él y el aislamiento. Este sistema de aislamiento sí puede prenderse fuego. Es decir, el aislamiento debe ser incombustible y este fue el problema aquí, el aislamiento era combustible. Como el sistema de aislamiento no era a prueba de fuego, una vez que el fuego entró por esta cavidad, inmediatamente llegó hasta arriba. Este aislamiento se quemó rápidamente porque la base de su material es plástico que es altamente inflamable”. El humo contenía poliisocianurato, un tóxico con cianuro y estos fue lo que mató a los vecinos.
La toxicidad del humo fue la causante de muchas de las muertes foto @Público

Todo esto nos hace reflexionar una vez más sobre nuestra recomendación de utilizar materiales aislantes como las lanas minerales que tienen un excelente comportamiento ante el fuego. Dada su naturaleza inorgánica, las lanas minerales son incombustibles y presentan un alto grado de resistencia al paso del calor, incluso a elevadas temperaturas, disminuyendo los riesgos de incendios y contribuyendo a aumentar la protección de personas y bienes. 

El hecho de que sean incombustibles hace que no se generen ni gases ni humos tóxicos, además de proteger el resto de los elementos estructurales del edificio, retrasando la propagación del fuego y ganando importantes minutos para proceder a la evacuación del edificio.
 Las lanas minerales son incombustibles, no generan gases ni humos tóxicos foto @URSA

Hoy no hablamos de confort térmico o acústico, emisiones contaminantes o ahorro de energía que nos interesan y mucho. Hoy hablamos de algo mucho más preciado. Nuestras vidas y las de nuestras familias.

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