domingo, 4 de junio de 2017

El coste (para tu salud y la economía) de vivir en un hogar insalubre

(Un estudio desvela datos sorprendentes sobre la relación entre el estado de la vivienda y la salud de sus habitantes)


En algunas ocasiones ya hemos hablado sobre esto, pero es que esta misma semana hemos conocido un estudio que deja clarísima la relación entre el estado de la vivienda y la salud de sus habitantes.
Está realizado por Grupo VELUX, en colaboración con Ecofys, Fraunhofer IBP y Copenhagen Economics y es un completo barómetro sobre Viviendas Sostenibles que se ha presentado en el marco del Parlamento Europeo en Bruselas.

Portada del estudio.
Merece la pena leer todo el informe con atención ya que es una muestra muy clara sobre los efectos de la vivienda sobre la salud de los europeos y los costes que implica para la sociedad y propone las medidas necesarias para abordar el problema. Nosotros hoy nos limitamos a destacar las principales conclusiones.

Dice este estudio que los europeos que viven en un edificio insalubre – con humedades o moho- tienen más del doble de posibilidades (el 66%) de tener mala salud y un 40% más de probabilidades de sufrir de asma. Por otro lado, y aunque parece evidente,  los europeos que sufren pobreza energética -es decir, que viven en casas frías - tienen el doble de posibilidades de padecer una mala salud y casi tres veces más probabilidades de tener humedad en el hogar.

¿Y cómo afecta esto económicamente? Según este informe, el coste de no tener viviendas saludables no sólo repercute en los individuos que los habitan. La repercusión económica global, directa e indirecta, para el Estado y la sociedad en general, de dos de las enfermedades asociadas a una vivienda insalubre, como son el asma y EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), alcanzan la impactante cifra de 82.000 millones de euros al año.

Los europeos que viven en edificios en malas condiciones tienen un 60% más de posibilidades de tener mala salud.


Hasta ahora, todos sabíamos que vivir en un entorno insalubre era malo para nuestra salud. Es algo lógico. La novedad es poder conocer con exactitud hasta qué punto los ciudadanos sufren enfermedades por culpa de sus hogares.

Otra de las cosas positivas que hemos descubierto en este estudio es que plantea soluciones certeras y asequibles como la modernización de los edificios existentes en Europa a través de reformas que los hagan más energéticamente eficientes y saludables. Además de mejorar los resultados sanitarios y reducir los costes sociales y las emisiones de CO2, sería un catalizador de la economía europea. El Barómetro Viviendas Saludables estima un capital privado disponible para reforma de edificios en la UE en torno a los 30 mil millones de euros, así como qué medidas serían necesarias para ayudar a desbloquear parte de ese capital para invertir en dichas reformas. Lo que decimos siempre. Invertir en la rehabilitación de nuestras viviendas no es un coste, sino una inversión.


No queremos acabar este artículo sin reflexionar sobre las declaraciones que sobre este informe ha realizado Maroš Šefčovič, vicepresidente de la Unión Europea de la Energía. "Cuando más de un tercio de las emisiones de CO2 de Europa las realizan los edificios, cuando uno de cada diez europeos sufre pobreza energética y uno de cada seis vive en viviendas insalubres, es evidente que el cambio debe comenzar en el hogar".


Nosotros tomamos nota. ¿Y tú?