lunes, 12 de febrero de 2018

¿Para cuándo una hipoteca eficiente?

(Vamos dando pasos en la buena dirección)




Hace ya unos años (en junio de 2013) que se implantó en España el Certificado de EficienciaEnergética para las viviendas, un documento oficial hecho por un técnico competente (arquitecto o arquitecto técnico), donde se incluye información objetiva sobre las características energéticas de un inmueble –es decir, el consumo anual de energía (el gasto de agua caliente, calefacción, iluminación, refrigeración y ventilación)–. En función del resultado se emite una etiqueta energética cuyas notas van de la A, que es la máxima calificación, a la G.

La idea de este certificado es, a) por un lado, ofrecer información objetiva sobre el consumo energético a los propietarios para que estos puedan acometer las obras de rehabilitación y mejora necesarias para  hacer más confortable la vivienda, b) en caso de alquiler y/o venta del inmueble, aportar otro argumento más de cara a la negociación, ya que cuando menos consumo energético tenga la casa, más atractiva será para futuros compradores.

Sin embargo, ahora se quiere dar un paso más y lograr que esta calificación ayude a conseguir mejores condiciones a la hora de negociar una hipoteca, incentivando de esta manera la rehabilitación energética y, en consecuencia, acercando a los países europeos a su compromiso con la lucha contra el Cambio Climático. 



Una hipoteca de eficiencia energética podría ser para los países miembros de la UE el instrumento financiero ideal para la mejora del rendimiento energético de los hogares ya existentes, además de reducir el gasto medio de los hogares una media de más de 4.000 euros. De hecho, según un reciente estudio realizado por la red Europea de World GBC y su socioE.ON ha puesto de manifiesto que este tipo de productos son "muy atractivos" para los consumidores, que recibieron de manera muy positiva el concepto de hipoteca de eficiencia energética. Así, la idea fue muy bien recibida en Italia, Suecia y el Reino Unido, aunque su atractivo fue limitado en Alemania, donde ya existe un esquema estatal de eficiencia energética similar.
El atractivo para los consumidores fue más alto en Italia (80% muy / bastante atractivo), seguido por el Reino Unido (66% muy / bastante atractivo). Este estudio se enmarca dentro del proyecto 'EeMAP' financiado por la UE y destinado a establecer un nuevo producto hipotecario de bajo consumo energético para los bancos y prestatarios europeos.

En España, la asociación Green Building Council España (GBCe), que es miembro de la red europea del WorldGBC, y Triodos Bank han unido fuerzas para trabajar conjuntamente en esta iniciativa. El banco ya cuenta con un producto hipotecario que  incorpora criterios de sostenibilidad para la adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual. La entidad entiende que contemplando criterios de sostenibilidad en la adquisición de una vivienda se reducen las emisiones de CO2 y se ahorra energía, lo que reduce el impacto medioambiental y ayuda a combatir el cambio climático. 

Pequeños pasos para avanzar hacia una Europa de edificios más eficientes.

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