martes, 27 de marzo de 2018

El Orangate, o como a veces la Naturaleza nos da una buena tunda

(Somos seres inteligentes, pero a veces nos pasamos de listos)


El ser humano tiene una capacidad de adaptación asombrosa. Ha sido capaz de transformar el entorno más hostil en habitable, haciendo –como dice el dicho– de la necesidad virtud. Así, en lugar de vivir en cuevas que, la verdad, son pocas, difíciles de encontrar y en ocasiones está habitadas por vecinos un "pelín" agresivos, el hombre se construyó una choza, que luego fue una cabaña y más tarde un edificio con su ascensor y todo.
¿Qué la Era Glacial se presenta fresca y carecemos de pelo como los mamut? ¡No pasa nada, aprendemos a fabricarnos un abrigo (a costa del mamut.... sic). 
¿Cansados de cazar? ¡Ya domesticamos nosotros a los animales, los criamos,  los sacrificamos y ahora te los presentamos limpios y envasados en un supermercado! ¡No hay que sufrir!



Sin embargo, miles de años de evolución y aprendizaje "prueba-error" no nos eximen de meter la pata en alguna ocasión, dejando nuestra cacareada inteligencia a la altura de una ameba –que, para quien no lo sepa es un ser unicelular SIN cerebro–. Un buen ejemplo de esto es lo que le sucedió hace dos años a la cadena de comida Whole Foods. En esta cadena de supermercados, que se vende así misma como ecológica, alguien tuvo la feliz ocurrencia de presentar una gran novedad: la naranja pelada en vaso de plástico.
Lo que a priori parecía una buena idea: más fácil de comer, más rápido, etc. desencadenó una oleada de críticas en las Redes Sociales hasta el punto de que la cadena no sólo tuvo que pedir disculpas sino que, además, se vio obligada a retirar el producto. 
¿Y por qué? os estaréis preguntando. Pues por una cuestión muy sencilla. Una clienta de estos supermercados hizo notar que la naranja YA tenía su propio envase: la piel. Retirar la piel, para cubrir después la fruta con un plástico era una manera muy poco eficiente y sostenible de presentar el producto (más residuos, menos tiempo de duración...). Naturaleza 1- hombre 0.



Pese a episodios como éste, debemos de romper una lanza en favor del ser humano y de su inteligencia, sobre todo cuando toma como inspiración la propia naturaleza y sin alejarse de su esencia, la mejora. Hace poco veíamos un buen ejemplo de esto en la presentación de la nueva Tecnología TERRA para URSA.  Una innovadora tecnología aplicada a la fabricación de sus lanas minerales que las hace más eficientes, sostenibles y ecológicas. Entre las ventajas de este nuevo sistema, destacaba la utilización de arena como producto base. Además de un mayor porcentaje de producto reciclado 35%.

De esta manera, URSA logra que sus lanas minerales sean más suaves, flexibles y saludables, cuidando del medio ambiente y de la salud de los humanos. ¿Veis como podemos ser inteligentes?