martes, 2 de abril de 2019

Destinos sostenibles. Vamos preparando las vacaciones de Semana Santa



(Algunos consejos y cuatro sugerencias para elegir el destino perfecto)

 
 “La primera impresión es la que cuenta”. Este famoso dicho bien pudiera definir la predisposición del viajero cuando entra en el establecimiento donde va a alojarse temporalmente. Y esta primera percepción –buena, mala o regular– suele resultar clave en el recuerdo que le queda tras su paso. Ahora bien, las expectativas de los visitantes han ido paulatinamente evolucionando con respecto a épocas pasadas. Al turista actual ya no solo le interesa su propia comodidad, sino que quiere también que esta misma comodidad revierta de algún modo en beneficio del medioambiente. El viajero de hoy busca destinos en donde se sienta a gusto consigo mismo y con el entorno que le rodea y para ello necesita saber que ese entorno también es respetado. Por eso son ya muchos los hoteles que incorporan como “valor añadido” su apuesta firme por la eficiencia energética y el respeto medioambiental en sus instalaciones.

El cliente, por su parte, está cada día más concienciado de que estas medidas que favorecen la sostenibilidad y reducen costes repercuten, a su vez, en su propio provecho: cuando los gastos destinados por un establecimiento hotelero en cubrir una mala gestión energética desaparecen, el ahorro obtenido puede dedicarse a otras mejoras que, indudablemente, favorecerán a los futuros visitantes.

Un hotel que cumpla estas condiciones puede llegar a ahorrarse hasta un 90% de la energía que consume. Pero para ello, entre sus exigencias, no debe faltar nunca un correcto aislamiento térmico y acústico.

En el caso de un establecimiento hotelero el confort acústico es fundamental. Con la instalación de materiales aislantes se evitan, además de los ruidos externos al hotel, de los provenientes de otros huéspedes y de las actividades propias del hotel; las resonancias en los conductos de climatización o del aire acondicionado.

Además de la protección frente al ruido, un buen aislamiento impedirá que se produzcan desequilibrios de temperatura entre habitaciones vacías y ocupadas y mantendrá una estabilidad térmica sin malgastar energía innecesariamente. Este tipo de sistemas y soluciones, como los fabricados por URSA, contribuyen asimismo a la seguridad en caso de incendio.

En estas fechas de Semana Santa, tan propicias para disfrutar de una escapada corta, no queremos dejar de reseñar algunos ejemplos de lo comentado anteriormente.

Así, en L'Hospitalet de Llobregat, tenemos el Hotel Renaissance Barcelona Fira (anteriormente, Hotel Catalonia Plaza Europa). Situado en un rascacielos, el hotel tiene 26 plantas que se elevan 105 metros, e incorpora URSA AIR en sus conductos de climatización.

En Mallorca destacamos el Hotel Port Soller, el cual ha obtenido la calificación “Oro” en el proceso de certificación LEED. Placas solares, calderas de biomasa, un sistema de control y gestión inteligente de las instalaciones, 5.000 m2 de conductos de aislamiento térmico y acústico URSA Air Zero…  Y todo en un complejo construido en madera y piedra natural, acorde al paisaje que le rodea.



Con más de 480 habitaciones y amplias instalaciones de ocio y restauración, el Hard Rock Hotel Ibiza destaca por sus soluciones sostenibles que lo han convertido en todo un ejemplo de eficiencia energética y respeto medioambiental: aislamiento con lana mineral y poliestireno expandido, vidrio retroiluminado, iluminación LED, temporizadores, sistemas de geotermia, paneles de las gamas URSA Air Zero XS y URSA Air Al para la construcción de los conductos de aire acondicionado…


Para los que quieren en estos días un poco de recogimiento, alejados del bullicio y disfrutando del silencio, ahí está el Monasterio de Valbuena, en pleno corazón de la Ribera del Duero, un magnífico hotel balneario de 5 estrellas con una amplia oferta en restauración y salones para eventos. Todo ello climatizado por los 4.000 m2 de paneles de URSA AIR Zero que garantiza una excelente absorción acústica. 


Y si lo que se quiere es visitar el país vecino, en Lisboa, integrado junto a una torre de acero de 145 metros de altura que semeja la gran vela de una carabela, se encuentra el Torre Vasco da Gama Royal Hotel, con 20 plantas de altura, 186 habitaciones y sus tres ascensores panorámicos con los que se accede al restaurante y al mirador. Este hotel de 5 estrellas utiliza más de 20.000 m2 de paneles de lana mineral URSA como aislante.



En estos u otros destinos y siempre buscando el respeto medioambiental, les deseamos unas buenas vacaciones. Descanso o actividades, que cada uno viva la Semana Santa como crea conveniente… Pero, eso sí, ¡disfrútenla!


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